Nubes flotantes, de Mikio Naruse

Hoy quería hablarles de una película de Japón, y dejar de lado un poco los libros baratos de segunda mano, porque hace un largo tiempo que no hablo de cine japonés en mi blog y también y más que nada, porque sé que a mis estimados leyentes les encantan las películas del país del sol naciente tanto como a mí. No? Bueno, eso espero…

De hecho, por una vez, voy a llevar a cabo mi pregunta inmediatamente y no tiene relación con la película que voy a criticar. Mi próxima entrada de cine, ¿la deseas para una película de qué país? Trataré de organizar las respuestas que obtendré….

Una mujer vegeta en las calles de un Tokio en ruinas. Este último busca al hombre de un pasado no tan lejano, es el único hombre de su historia, con el que, contra todo pronóstico, ella quiere vivir y finalizar sus días. La Segunda Guerra Mundial terminó, Japón (derrotado y bajo los escombros), vive instantes terribles… La población de Japón está en shock, el ámbito no está en la fiesta, todo es triste y sombrío en este día después de la guerra. La moral no está alta y la de Yukiko Koda vive con la promesa de hallar a su apasionado Kengo Tomioka. Mientras estaban en Indochina a lo largo de la guerra, Yukiko y Kengo se amaban ardientemente. Además, aunque Kengo le había prometido a Yukiko que dejaría a su mujer por ella después de la guerra, en este momento se niega a cumplir su juramento.

Kengo deja de dejar a quien le ha esperado fielmente a lo largo de varios años, esto es lo que le enseña a su apasionado y le pide que lo olvide para toda la vida. La posición de Kengo puede parecer noble y valeroso, excepto que continúa engañando a su mujer, pero con mujeres bastante más jóvenes, son ellas las que tienen su prioridad en este momento, pero no olvida a su vieja apasionado a quien visita ocasionalmente. Kengo es un hombre cobarde que se niega a aceptar sus acciones, es un hombre triste. Para su enorme desgracia, Yukiko sigue aguardando recobrar a su obsoleto apasionado. Precisamente, esta última por el momento no se deja engañar, empieza a comprender el estado de ánimo de Kengo, pero se niega a rendirse. Además, para vivir y subsistir en este Japón destruido, Yukiko se vende a un soldado. con el hombre que una vez la desvirgó por violación. Para olvidar su historia día tras día, Yukiko bebe más que razón, ahoga su mal en el dulce calor del sake, habla de muerte y suicidio con su eterno apasionado.

“Nuages flottants” es un melodrama japonés dirigido en 1955 por el cineasta Mikio Naruse. Este último (nacido dos años después de Yasujiro Ozu) es lamentablemente poco popular en Occidente, aunque dirigió 89 películas durante su trayectoria. Volviendo a la película, “Nuages flottants” es una obra increíblemente negra, las situaciones contentos solamente hay en esta película y siempre acaban mal. El presente es siempre infeliz en este extenso film, en tanto que el pasado, que descubrimos por medio de varios flash-backs, exhibe un tiempo más feliz, precisamente, pero no en todos los casos. Además, esta obra maestra de Japón de los años cincuenta transpone brillantemente el realismo popular de un país destruido por la guerra. La realización es sobria y lenta, progresa delicadamente, como para argumentar mejor la crueldad y la desesperación que la circunda. Y nada se salvará en esta película con sus múltiples giros y temas (adulterio, guerra, pobreza, amor, enfermedad). Nubes flotantes” marcaron tanto al enorme Yasujiro Ozu que tenía la duda de lograr realizar una película tan emocionante. ¿Y cómo no ser tocado por esos amantes infelices con la mirada fugaz?